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Futbolistas argentinos

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Futbolistas argentinos

 

hoy conocí el pequeño significado al pie de pantalla
de la palabra
petiso

un narrador porteño dijo
este futuro es albiceleste como un ciervo pasado por mar
mientras tú llegabas otra vez a gol
y se hacía un agujero en la cinta sobre las gradas
más allá del techo lúbrico del estadio

o un jugador
que también tiene un significado
con registro aceptable de patadas interfemura
así el sexo más gentil del mundo

en las películas de mafiosos sucede lo mismo
se marcan la cara para dejar de ser guapos

uno de ustedes
es nombrado el más valioso del equipo
la semana que sigue
el colegio de quiroprácticos brindará ovaciones a su espalda
durante una jugada de peligro

luego la colección de piernas al mojo de sudor
los músculos se mueven boca abajo
las piernas sudan agua bendita
con terminaciones nerviosas en los chacras del pasto

tras el infarto del cielo estrellado
reaparecen los lances

o en los pies maltrechos
que        vistos desde lejos
son casi tan atractivos como sus rostros italianos

 

 

El final de cierta comezón en el alma

 

que un avión lleno de espíritus con cáncer transporta fuego de verdad

mientras

en el retén de laguna salada
buscaban drogas duras en nuestra ropa sucia
y los soldados se iban quedando huecos por el maratón perdido del camuflaje
bajo el sol de junio

y bajamos cansados a la curaduría del equipaje
¿qué es lo de aquí, que vibra al frotarlo?
es un dildo y tiene un genio adentro
pida tres deseos oficial del ejército
que otra vez hubo fuga de recién nacidos que nadie encuentra en un camión

todo lo creo
los otros también

que estamos en pos de una estética de un desamparo menos humillante
que el actual
y los peones de esta tarde se las arreglan
con lo poco que se aprende en las caricaturas
para no servir de hilo visible en otro embuste
en alguna nueva ocurrencia de los retenes

todo esto
fueron declaraciones que escupimos
en el vertiginoso ascenso
hacia la obesidad remunerada

 

 

Calendario

 

vuelve a ser de día en el fuselaje
de la basura en voz alta

porque nadie lee sus derechos
como en antiguos concursos de poesía coral
en escuela pública

o una noche en que los pájaros
se fueron a dormir temprano o siempre
en el sur de una ciudad como ésta
que todo lo resuelve con más polvo

y nadie ha querido a un aspirante a vagón trizado
malo como una diabetes
pero enunciativo hasta el logro de amaneceres narrados
en primera persona

qué amarga es la forma en que
de origen
fueron dibujados
los aviones que calcinan durante el despegue

las voces bajan hasta el volumen cero
y otras posibilidades de la recta numérica
no hay lenguaje de señas que sea suficiente
morfemas como paletas manitas rojas de dulce
que adivinan la suerte

 

 

Henry rollins

 

Macho bocón y cabrío tu quijada los muslos de mi memoria
tuyo es el verbo de quien decide mil músculos concéntricos
se acomoda la industria del disco si hay que limpiar con lejía
y si el equipo de audio la cara de enojado la glotis el ojo el no

 

en esta parte del poema nos gustaría una banda de hard core
la mierda de ellos entonces salir en películas y el star system
todos dirán que es ventajoso el uso de la tecnología usb y tú
tienes otros amigos que llevan el corte de cabello paramilitar

tus soldados imaginarios no necesitan registro de este fracaso
dijiste que el mundo editorial es sencillo pero ya antes habías

cantado estupideces

alguien encuentra una vieja grabación de spoken word piensa
debo reír recuerda la versión de fisher price que tiene cordón
y un lindo micrófono en la espalda crepita de manera directa
a cargo del sistema nacional de caminos y puentes de la rabia
entonces tu cara al entornarse vibra tú eres el cantante joven
de mi barrio pero a los vecinos no les importa la tradición oral

hay mejores revistas de polisemia ilustrada tú te sientas a leer
sudas descalzo dentro del pantalón corto y negro de boxeador
italiano y nadie en tu esquina con las pantorrillas más hermosas
mi amor las manos se enturbian y el cabello blanco de nostalgia

en otros cuarentones se oxidan varios consejos que nadie quiere

 

 

 

Antonio León es un poeta nacido en Ensenada, Baja California. Reside en Mexicali desde 2014, donde se desarrolla en distintos ámbitos de la promoción cultural universitaria. Es editor de poesía en la revista El Septentrión y autor de los libros Busque caballos negros en otra parte (pinosalados) :ríos, dentro de la colección Ojo de Agua, editada por CETYS Universidad y Consomé de Piraña, editado por Carruaje de pájaros y el Instituto Sinaloense de Cultura. En 2016 fue el ganador del Premio estatal de literatura (poesía) en Baja California, con el libro El Impala rojo. En 2018 fue becario del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico en la categoría Creadores con trayectoria.

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